North, South, East and West

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Photo by Katt Janson Merilo

No lo voy a negar. ¡Estoy emocionado!.

Se preguntarán de dónde viene el título y qué tiene que ver con tal emoción, de modo que, sin mucho barullo, aquí va:

Hace unos meses les platicaba del Film Shooters Collective, una comunidad internacional de fotógrafos con una pasión en común: la fotografía con película. Por allá de marzo de este año, Cameron Kline, el fundador del colectivo, nos invitó a participar en la elaboración de la tercera edición de un proyecto llamado NSEW (North, South, East, West). Un libro colaborativo en el que se publicaría una selección de trabajos de nosecuántos fotógrafos de alrededor del mundo.

Para mi sorpresa, una de mis fotos aguantó todo el proceso de criba y curación y fue seleccionada para ser incluida en la impresión de este libro, que será publicado este otoño.

Pero el cuento no acaba ahí. La verdadera cereza del pastel llegó el día de hoy en forma de correo electrónico, anunciando que mi foto había sido seleccionada para exhibirse impresa, en 10×13 pulgadas de tamaño y, como debe ser, colgada en una pared del Kranzberg Arts Center en San Luis, Missouri. El título de la exhibición es “NSEW: Divided by land | United by film

Sobra decir que de inmediato pensé en compartir la foto con todos ustedes, pero, después de pensarlo poco, decidí honrar el esfuerzo del equipo de curaduría y dejar que la foto vea la luz como parte de un todo. ¡Un todo que de seguro se verá impresionante!

Me llena de orgullo que mi trabajo sea presentado junto con el de otros 36 excelentes fotógrafos de alrededor del mundo y estoy seguro que la exhibición será un gran éxito. Enhorabuena, colegas!

No me queda más que agradecer a Cameron, Ellen, Amy, Ruby, Deb y al resto del equipo por su motivación, su pasión por la fotografía y, sobre todo, por su dedicación al proyecto del FSC, un colectivo que en verdad hace que nuestro trabajo se vea cada vez mejor y por más gente.

Gracias, gracias, gracias!!!

I won’t deny it. I’m excited!

Perhaps you’re wondering about the title and what it has to do with said excitement, so, without much ado:

A few months ago I wrote a post about the Film Shooters Collective, an international community of photographers with a common passion: film photography. It was around March this year when Cameron Kline, founder of the collective, made an open invitation to participate in the making of the third edition of a book project called NSEW (North, South, East, West). A collaborativec effort for a book that would include a selection of works from a gazillion photographers from around the world.

Much to my surprise, one of the photos I submitted endured the whole screening and curation process and was selected for inclusion in the book, which will be released the next fall.

But there’s more. The real cherry on the cake came today in the form of an email, anouncing that my photo, the one selected for the book, had been selected to be printed, 10×13 and, properly hung on a wal in the Kranzberg Arts Center‘s Incubator gallery, in St. Louis, Missouri. The exhibtion title is “NSEW: Divided by land | United by Film

It goes without saying that, in my initial excitement, I thought of sharing the photo for you all to see, but, after a thought or two, I decided that I would honor the efforts of the curators team and let the photo see the light as part of a whole. A whole that will undoubtedly look amazing!

I’m filled with pride that my work is selected along with the work of 36 great photographers from around the world and I’m sure that the exhibition will be a homerun. Congratulations, fellow photographers!

I guess the only thing left to do is to issue a huge thank you to Cameron, Ellen, Amy, Ruby, Deb and the rest of the team for their motivation, their passion for film photography and, above all things, for their dedication to the FSC project, a collective that really, truly, puts our work out there to be seen.

Thank you, Thank you, Thank you!!!

Mi romance con Fuji Acros 100

 

Si gustas ver la versión original en inglés del artículo, puedes encontrarla en The Film Shooters Collective. To my english speaking readers, you can find the original english version of the article in The Film Shooters Collective.
Mi romance con la línea Fuji de películas en blanco y negro comenzó hará cosa de un par de años, cuando útilicé el Neopan Acros 400 en mi consentida Pentax Spotmatic. La relación no duró más de dos rollos. No era tan fácil de encontrar en las tiendas locales y, para ser honesto, no me gustó del todo. Claro, aún no tenía control alguno sobre el revelado o la digitalización y, además, vivía en ese entonces con la ilusión de que DEBÍA dejar todo tal y como venía del laboratorio (iluso el muchacho, ¿eh?). No era terriblemente malo, pero no estaba dispuesto a seguir gastando tiempo y dinero en una película que no me gustaba del todo. En resumen, me gusta que mis películas en blanco y negro sean intensas, contrastadas, con algo de grano, pero no demasiado. En ese entonces, ni siquiera probé la versión 100 porque me imaginé que sería aún menos contrastada y tendría aún menos grano. Y así, de esta triste manera es como terminó mi relación con los blancoynegros de Fuji, sin el menor dejo de una intención por mirar atrás.

Pasaron un par de años y, un buen día, vi una serie de fotografías que un buen amigo mío hizo con Fuji Acros 100, forzado a 800. ¡Impresionantes, de veras! Un contraste muy rico, bonita textura de grano, sombras profundas y excelente detalle en luces altas… ¡lo tenía todo! Le pregunté por el revelado y no supo decirme a ciencia cierta. Ahora, con la capacidad y disposición a revelar y digitalizar mis propios negativos a mi gusto, decidí que era hora de darle a Fuji una segunda oportunidad y empecé a buscar recetas.

Unos cuantos días después, mi esposa se apareció con mi regalo de Navidad adelantado: tres paquetes de película en formato 120, uno de Portra 160, uno de Fuji 160NS y uno más de Fuji Acros 100. Como era de esperarse, fui a la tienda donde los compró para ver cuánto había gastado en mi regalo (sólo para regañarla por gastar demasiado :) ) y, ¡oh, sorpresa! el Acros 100 alcanzaba apenas la marca de los 80 pesos (apenas por encima de 4 USD, en ese momento). Me volví loco y compré ahí mismo otros 3 paquetes. Si mi tarjeta de crédito no hubiera estado topada por las navidades… ¡¡sólo Dios sabe cuántos habría comprado!!

Como sea, tenía ya la película en mis manos y era tiempo de empezar a disparar. Decidí que sólo lo forzaría dos pasos, dado que el 400 es un índice de exposición con el que me siento muy cómodo pues se adecua a mi estilo y a las condiciones a las que normalmente me enfrento. En caso de que algo cambie drásticamente, al menos tengo la tranquilidad de que tengo espacio para dónde hacerme, ya sea que quiera disparar con aperturas más amplias o más angostas o un simple cambio en las condiciones de luz.

Al momento, he disparado entre 8 y 9 rollos y estoy encantado de la vida. La única diferencia entre estos rollos ha sido el revelador utilizado (y el tiempo de proceso, claro está). Todo lo demás, para efectos de comparación se hizo exactamente de la misma manera:

  • Usé para todos la misma cámara, una Mamiya 645 1000s (una delicia de cámara).
  • Digitalizado con SilverFast usando un preset relativamente neutral (Fuji NHG II).
  • Apliqué la misma curva de contraste como punto de inicio y ésta sólo fue modificada un poco en algunos casos.
  • Dejé en paz el histograma durante todo el ejercicio, con poquísimas excepciones donde los cuadros estaban severamente sobre o sub expuestos. Ninguno de estos cuadros es mostrado en esta entrada.
  • Se digitalizó todo usando el mismo valor gamma: 2.0.

Usé tres reveladores diferentes: Rodinal 1+25, D76 1+1 y HC110 en dilución H (1:63).

El primer intento fue con Rodinal 1+25, a 19°C por 8:30 minutos. 15 inversiones del tanque en los primeros 60 segundos y después 4 inversiones cada 60 segundos.

De los tres reveladores, este fue el que resultó con más grano, pero, en términos de contraste y escala tonal, los resultados fueron muy similares a los de los otros dos. No diría que no pienso usarlo otra vez, pero tendría que estar buscando por este look burdo, áspero. Tiene  sus usos, sin duda! En cuanto a lo plano de la película, este fue el segundo mejor. No completamente plano, pero suficientemente cómodo de manejar.

El segundo intento fue con Kodak D76 1+1, también a 19 grados, pero por 18:30 minutos. Mismo esquema de agitación.

En cuanto a imagen, creo que es la combinación que más me gustó de todos, en cuestión de escala tonal, contraste y grano muy fino. Me gustó mucho la profundidad de los negros y la cantidad de detalle de las luces altas. Los tonos medios aparecieron en su lugar, ni más, ni menos. El único punto débil en este combo fue que, de los tres reveladores, este fue el que más rizos provocó en el negativo, lo que, a su vez, resultó en un completo dolor de cabeza al digitalizar.

Dejé para el final mi revelador favorito. HC110 H(1:63), 19°C, 17:00 minutos, mismo esquema de agitación.

No puedo evitar dar una opinión sesgada con este revelador, pero no estamos hablando SÓLO de reveladores. A un nivel general, esta es la combinación que más me gustó de las tres. Básicamente las mismas cualidades de imagen brindadas por el D76, un grano un poco más visible, que me gustó muchísimo y tan plano como una losa de mármol, lo que resultó en un manejo y digitalización bastante cómodos.

Este es sin duda el que más me gustó de los tres, pero, como decía, tengo mis sesgos hacia el HC110. Siendo todos los demás factores iguales, creo que prefiero guardar mi D76 para el revelado de película en 135 y quedarme con HC110 para los más grandes. Cuando el grano sea un aspecto requerido (o imaginado, al menos), Rodinal será mi caballo de batalla.

En un balance muy general de pros y contras (siendo el único contra el rizo de la película), creo que es justo decir que mi relación con Acros se encuentra en una situación muy saludable. Veo un futuro lleno de historias felices y dulces memorias entre nosotros.

Más o menos de cabeza / Upside-down… ish…

photos by ©Efraín Bojórquez

Mamiya 645 1000s - Fuji Acros 100@400 - HC110(H)

Mamiya 645 1000s – Fuji Acros 100@400 – HC110(H)


Mamiya 645 1000s – Fuji Acros 100@400 – HC110(H)

¿Alguna vez has sentido como si parte de tu vida estuviera de cabeza?. Have you ever felt as if a part of your life was turned upside-down?.

La sombra más oscura / The darkest shadow

photos by ©Efraín Bojórquez

Mamiya 645 1000s - Fuji Acros 100@400 - HC110(H)

Mamiya 645 1000s – Fuji Acros 100@400 – HC110(H)


Mamiya 645 1000s – Fuji Acros 100@400 – HC110(H)

Frecuentemente juzgamos el mundo a nuestro alrededor basados en un criterio de extremos: frío o caliente; bueno o malo; blanco o negro.

En la fotografía, las sombras más oscuras resultan siempre de las luces más intensas. Es en esta diferencia que se oculta una infinidad de grises que nos regalan profundidad, textura y dimensión. De la misma manera, hay una infinidad de posibles valores y opiniones escondidos entre los extremos que forman nuestro juicio. Valores que, sin lugar a dudas, hacen más llevadera e interesante esta ocurrencia llamada vida.

We often judge the world around us on the basis of absolute opposites: cold or hot; good or bad; black or white.

In photography, the darkest shadows result from the brightest lights. It’s in this extreme range that lies an infinite scale of grays that, on its own, gives us depth, texture and dimension. In the same way, there is an infinite array or possible values and opinions hidden between the opposites that shape our decissions. Values and opinions that, without a doubt, lend an air of interest and bearability to this occurrence that we call life. .

De calles y geometría / Street and geometry

photos by ©Efraín Bojórquez


Varias cámaras y películas / Assorted film & cameras

Para mi, al menos, la fotografía de calle tiene un fuerte componente geométrico que nos ayuda a jugar o romper con las reglas de composición más comunes (tercios, diagonales, regla de oro, etc.).

Un juego de líneas en la perspectiva correcta nos ayuda a atraer atención a nuestro sujeto o a construir marcos imaginarios dentro del ya limitado marco de realidad que nos otorga nuestra cámara.

Si estamos acostumbrados a recorrer el mismo lugar una y otra vez, un cambio de perspectiva nos puede ayudar a notar formas que habían estado ocultas y que nos presentan nuevas oportunidades.

Por más que intento abstenerme de tanta línea y tanta forma en favor de más presencia humana en mis fotos, no puedo separar el uno de la otra. Después de todo, no es fácil alejarse del balance y la paz de lo paralelo, lo concéntrico y lo simétrico con rumbo a la complicación y el caos reinantes donde quiera que habita esta divertida raza llamada humana.

For me, at least, street photography has a strong geometrical component that lends itself very well for playing or messing with the common composition rules (thirds, diagonals, golden spiral, etc.)

A set of lines in the right perspective helps in gathering attention where we want it, in building frames within the frame that is our limited vision of the world through the camera.

If you’re used to walking the same place over and over, a change in perspective helps in noticing shapes that remained hidden from our sight, which, in turn, presents us with new opportunities.

No matter how hard I try to withdraw myself from so many lines and so many shapes in a quest for more human presence in my photos, I can’t separate one from the other. After all, I guess it’s just not that easy to stay away from the balance and peace that comes with parallelism, concentricity or simmetry in order to go to the complexity and chaos brought every where by this funny little thing we’ve come to know as human race.

Metamorfosis / Metamorphosis

photos by ©Efraín Bojórquez


Asahi Pentax Spotmatix; Ilford HP5+; Kodak D76 1+1

Re-visitando / Re-visiting

photos by ©Efraín Bojórquez


Varias cámaras y películas / Assorted film & cameras

Hace poco leí una entrada en un blog que comparaba la pesca de truchas con la toma de fotografías. La analogía puede parecer forzada, pero tiene algo de sentido: se visitan los mismos lugares con frecuencia, se siguen las mismas rutinas, se usan las mismas carnadas y se busca la misma presa. A veces muerden y a veces no.

Estoy de acuerdo con que la zona de confort es enemiga de la creatividad, pero, personalmente, tampoco me molesta mucho visitar una y otra vez el mismo lugar. Al contrario, es una práctica en la que encuentro la paz que da la familiaridad. Además, tengo la certeza de que tarde o temprano, con un cambio de luz, un peatón peculiar, una perspectiva distinta, otro lente o simplemente un día de la semana diferente, tarde o temprano, decía, encontraré una foto que no había visto antes.

Not too long ago I read a blog post that compared trout fly fishing with photography. It may seem a far fetched analogy, but it does bear some sense: you often visit the same places, you follow the same routines, use the same bait and look for the same prey. Sometimes they bite, some others they don’t.

I agree that the comfort zone if an enemy of creativity, but, personally, I don’t mind that much visiting the same place over and over. On the contrary, it’s a practice in which I find the peace that comes with familiarity. Furthermore, I’m certain that sooner or later, under a diferent light, a peculiar passerby, a distinct perspective, another lens or quite simply a different day of the week, sooner or later, I was saying, I’ll find a photo I hadn’t seen before.