1-a-day challenge

photos by ©Efraín Bojórquez

All photos made with a Minolta SRT201 and Kodak TX developed in HC110(H)

A finales de marzo se empezó a gestar en un grupo local de fotógrafos la idea de un foto reto para sobrellevar un poco mejor la ansiedad del encierro por la cuarentena. Al final llegamos al acuerdo de disparar 28 fotografías (4 temas por persona; 7 personas) de cosas que estuvieran a mano en nuestras casas; todas con las misma cámara, todas con el mismo lente y, evidentemente, con el mismo rollo. Cada quién escogió su combinación ganadora. El número de fotos parecía sensato para dar espacio a alguna que otra metida de pata. Hay 4 fotos que no mostraré porque no salieron ni siquiera tantito cerca de como quería que salieran. No tiene caso.

Tenía tiempo sin disparar una foto al día… para ser perfectamente honesto, sigo sin hacerlo desde hace tiempo. El desafío de una foto diaria se mostró bastante más difícil que lo esperado. Al final, terminé disparando “lotes” de fotos cada vez que había un espacio de tiempo disponible… o cada vez que había inspiración suficiente.

Se llegó finalmente el día del revelado y el descubrimiento de las fotos. Hubo al final algunas decisiones erróneas y algunos errores en la medición de algunas fotos, pero, en general fue un buen ejercicio. Se removieron las esencias creativas y empecé a hacer fotos de nuevo.

Al final, como dicen por ahí, no hay peor foto que la que no se hace.

¡Ojalá les gusten!

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By the end of March, this year, an idea was born in a local group of photographers I have the luck to hang out with. All with the idea of coping with the COVID-19 lock-down. We settled on taking 28 photos (4 themes a pop; 7 photographers) of things that could easily be spotted around the house; all pictures with the same camera, same lens, and, obviously, the same roll of film. Each photographer chose his own winning combo. The number of photos seemed very reasonable to have enough leeway for the occasional hiccup or screw-up. There are only 4 pictures I won’t show because those don’t even resemble what I had in mind when I shot. There’s no use.

It had been a while since I shot a 1-A-Day challenge… in all honesty, I still haven’t. The challenge proved to be harder than it seemed. I ended up shooting in “bursts” of photos every time I had a little window of opportunity because of work or family duties… or whenever inspiration caught me off guard.

The day of developing finally came and with it the chance to see how I had done. In the end, there were a few bad decisions, a few errors in judgement and in metering, but, all in all, it was a good exercise. The creative juices started flowing again and I started making photos again.

In hindsight, as they say, there’s no worse photo than the one you didn’t make.

I hope you like’em.

Photowalks colectivos / Collective photowalks

photos by ©Efraín Bojórquez

Asahi Pentax Spotmatic – Kodak TX – D76 Stock

No se a qué se deba del todo, pero hasta hace poco no estaba terriblemente enamorado con la idea de los photowalks de grupo.

Para mi, la fotografía es un emprendimiento solitario, en el sentido de que, al final, se encuentra uno con su cámara, el sujeto y nada más. O ves las fotos que esperan ser tomadas o no las ves. Al menos así es como pensaba que todo este asunto funcionaba hasta hace unas semanas.

Vi una invitación en línea para un photowalk en una de las comunidades que sigo en mi ciudad. Tenía mis dudas al principio, pero pensé que al menos tendría la oportunidad de conocer gente nueva con quién hablar de fotografía… de fotografía con película!!

Resultó ser una de las mejores decisiones que he tomado últimamente. Tuve de hecho la oportunidad de hablar de foto, de conocer caras nuevas y de disparar en partes de la ciudad en las que probablemernte no me habría aventurado a ir solo.

En cuanto a la plática, es sin duda una gran herramienta para aprender y para ejercitar lo que ya se sabe a través del simple acto de compartir lo que se sabe con los recién llegados. En términos de disparos, creo de veras que es una experiencia muy personal y que puede ser diferente para cada quién. Normalmente, me desanima el hecho de pensar en que vamos todos a tomar fotos de lo mismo. En esta ocasión, sin embargo, fue precisamente este ejercicio el que motivó que la maquinaria creativa empezara a moverse de nuevo. No exactamente fotografiando lo que todo mundo está fotografiando, sino buscando un ángulo diferente, ése algo que a todo mundo se le escapó o nada más siguiendo la corriente, tomando el mismo retrato que todos y esperando algo en el momento cambie a tu favor para capturar esa mirada o ese momento fugaz de luz que hace que tu foto sea lo suficientemente diferente como para que valga la pena compartirla con el resto de los caminantes, llegado el momento.

Al final, resultó ser una experiencia muy gratificante que me permitió encontrar el humor, el estado mental para volver a disparar y que, sobre todo, sirvió como suelo fértil para el cultivo de nuevas amistades.

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I don’t know precisely what it is about them, but until recently I wasn’t entirely in love with the idea of collective photowalks.

For me, photography is mostly a lonesome endeavor, in that you’re there with your camera, the subject and nothing else. You either see photos waiting to happen or you don’t. That’s at least how I thought the whole deal worked until a few weeks ago.

I saw an invitation online for a photowalk of one of the communities I follow in my town. I was reluctant at first, but I thought at least I would get the chance to talk photography with someone new… film photography!!.

It turned out to be one of the best decisions I could’ve made. I got indeed the chance to talk film photofgraphy, to get acquainted with some new faces in the community and to shoot around parts of my town I probably wouldn’t have ventured into on my own.

As for the conversations, they’re a great way to learn and exercise what you already know through sharing with the newbies. In terms of shooting, I guess it’s a very personal experience and a diferent one for everybody. Normally I would get discouraged by the notion of shooting what everybody else is shooting. This time, though, it was this very notion which helped to get the creative juices flowing again. Not by shooting the same photo everyone is shooting but by trying to figure out a diferent angle, a little something everyone else missed or just going with the flow and make the same portrait everyone is making and hope that the moment changes in your favor to capture that look or that fleeting glimpse of light that makes your photo diferent enough to stand on its own when you share your findings with your fellow walkers.

All in all, a very rewarding experience that allowed me to find the mood for shooting again and above everything else, served as a foundation for building up new friendships.

North, South, East and West

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Photo by Katt Janson Merilo

No lo voy a negar. ¡Estoy emocionado!.

Se preguntarán de dónde viene el título y qué tiene que ver con tal emoción, de modo que, sin mucho barullo, aquí va:

Hace unos meses les platicaba del Film Shooters Collective, una comunidad internacional de fotógrafos con una pasión en común: la fotografía con película. Por allá de marzo de este año, Cameron Kline, el fundador del colectivo, nos invitó a participar en la elaboración de la tercera edición de un proyecto llamado NSEW (North, South, East, West). Un libro colaborativo en el que se publicaría una selección de trabajos de nosecuántos fotógrafos de alrededor del mundo.

Para mi sorpresa, una de mis fotos aguantó todo el proceso de criba y curación y fue seleccionada para ser incluida en la impresión de este libro, que será publicado este otoño.

Pero el cuento no acaba ahí. La verdadera cereza del pastel llegó el día de hoy en forma de correo electrónico, anunciando que mi foto había sido seleccionada para exhibirse impresa, en 10×13 pulgadas de tamaño y, como debe ser, colgada en una pared del Kranzberg Arts Center en San Luis, Missouri. El título de la exhibición es “NSEW: Divided by land | United by film

Sobra decir que de inmediato pensé en compartir la foto con todos ustedes, pero, después de pensarlo poco, decidí honrar el esfuerzo del equipo de curaduría y dejar que la foto vea la luz como parte de un todo. ¡Un todo que de seguro se verá impresionante!

Me llena de orgullo que mi trabajo sea presentado junto con el de otros 36 excelentes fotógrafos de alrededor del mundo y estoy seguro que la exhibición será un gran éxito. Enhorabuena, colegas!

No me queda más que agradecer a Cameron, Ellen, Amy, Ruby, Deb y al resto del equipo por su motivación, su pasión por la fotografía y, sobre todo, por su dedicación al proyecto del FSC, un colectivo que en verdad hace que nuestro trabajo se vea cada vez mejor y por más gente.

Gracias, gracias, gracias!!!

I won’t deny it. I’m excited!

Perhaps you’re wondering about the title and what it has to do with said excitement, so, without much ado:

A few months ago I wrote a post about the Film Shooters Collective, an international community of photographers with a common passion: film photography. It was around March this year when Cameron Kline, founder of the collective, made an open invitation to participate in the making of the third edition of a book project called NSEW (North, South, East, West). A collaborativec effort for a book that would include a selection of works from a gazillion photographers from around the world.

Much to my surprise, one of the photos I submitted endured the whole screening and curation process and was selected for inclusion in the book, which will be released the next fall.

But there’s more. The real cherry on the cake came today in the form of an email, anouncing that my photo, the one selected for the book, had been selected to be printed, 10×13 and, properly hung on a wal in the Kranzberg Arts Center‘s Incubator gallery, in St. Louis, Missouri. The exhibtion title is “NSEW: Divided by land | United by Film

It goes without saying that, in my initial excitement, I thought of sharing the photo for you all to see, but, after a thought or two, I decided that I would honor the efforts of the curators team and let the photo see the light as part of a whole. A whole that will undoubtedly look amazing!

I’m filled with pride that my work is selected along with the work of 36 great photographers from around the world and I’m sure that the exhibition will be a homerun. Congratulations, fellow photographers!

I guess the only thing left to do is to issue a huge thank you to Cameron, Ellen, Amy, Ruby, Deb and the rest of the team for their motivation, their passion for film photography and, above all things, for their dedication to the FSC project, a collective that really, truly, puts our work out there to be seen.

Thank you, Thank you, Thank you!!!

Mi romance con Fuji Acros 100

 

Si gustas ver la versión original en inglés del artículo, puedes encontrarla en The Film Shooters Collective. To my english speaking readers, you can find the original english version of the article in The Film Shooters Collective.
Mi romance con la línea Fuji de películas en blanco y negro comenzó hará cosa de un par de años, cuando útilicé el Neopan Acros 400 en mi consentida Pentax Spotmatic. La relación no duró más de dos rollos. No era tan fácil de encontrar en las tiendas locales y, para ser honesto, no me gustó del todo. Claro, aún no tenía control alguno sobre el revelado o la digitalización y, además, vivía en ese entonces con la ilusión de que DEBÍA dejar todo tal y como venía del laboratorio (iluso el muchacho, ¿eh?). No era terriblemente malo, pero no estaba dispuesto a seguir gastando tiempo y dinero en una película que no me gustaba del todo. En resumen, me gusta que mis películas en blanco y negro sean intensas, contrastadas, con algo de grano, pero no demasiado. En ese entonces, ni siquiera probé la versión 100 porque me imaginé que sería aún menos contrastada y tendría aún menos grano. Y así, de esta triste manera es como terminó mi relación con los blancoynegros de Fuji, sin el menor dejo de una intención por mirar atrás.

Pasaron un par de años y, un buen día, vi una serie de fotografías que un buen amigo mío hizo con Fuji Acros 100, forzado a 800. ¡Impresionantes, de veras! Un contraste muy rico, bonita textura de grano, sombras profundas y excelente detalle en luces altas… ¡lo tenía todo! Le pregunté por el revelado y no supo decirme a ciencia cierta. Ahora, con la capacidad y disposición a revelar y digitalizar mis propios negativos a mi gusto, decidí que era hora de darle a Fuji una segunda oportunidad y empecé a buscar recetas.

Unos cuantos días después, mi esposa se apareció con mi regalo de Navidad adelantado: tres paquetes de película en formato 120, uno de Portra 160, uno de Fuji 160NS y uno más de Fuji Acros 100. Como era de esperarse, fui a la tienda donde los compró para ver cuánto había gastado en mi regalo (sólo para regañarla por gastar demasiado :) ) y, ¡oh, sorpresa! el Acros 100 alcanzaba apenas la marca de los 80 pesos (apenas por encima de 4 USD, en ese momento). Me volví loco y compré ahí mismo otros 3 paquetes. Si mi tarjeta de crédito no hubiera estado topada por las navidades… ¡¡sólo Dios sabe cuántos habría comprado!!

Como sea, tenía ya la película en mis manos y era tiempo de empezar a disparar. Decidí que sólo lo forzaría dos pasos, dado que el 400 es un índice de exposición con el que me siento muy cómodo pues se adecua a mi estilo y a las condiciones a las que normalmente me enfrento. En caso de que algo cambie drásticamente, al menos tengo la tranquilidad de que tengo espacio para dónde hacerme, ya sea que quiera disparar con aperturas más amplias o más angostas o un simple cambio en las condiciones de luz.

Al momento, he disparado entre 8 y 9 rollos y estoy encantado de la vida. La única diferencia entre estos rollos ha sido el revelador utilizado (y el tiempo de proceso, claro está). Todo lo demás, para efectos de comparación se hizo exactamente de la misma manera:

  • Usé para todos la misma cámara, una Mamiya 645 1000s (una delicia de cámara).
  • Digitalizado con SilverFast usando un preset relativamente neutral (Fuji NHG II).
  • Apliqué la misma curva de contraste como punto de inicio y ésta sólo fue modificada un poco en algunos casos.
  • Dejé en paz el histograma durante todo el ejercicio, con poquísimas excepciones donde los cuadros estaban severamente sobre o sub expuestos. Ninguno de estos cuadros es mostrado en esta entrada.
  • Se digitalizó todo usando el mismo valor gamma: 2.0.

Usé tres reveladores diferentes: Rodinal 1+25, D76 1+1 y HC110 en dilución H (1:63).

El primer intento fue con Rodinal 1+25, a 19°C por 8:30 minutos. 15 inversiones del tanque en los primeros 60 segundos y después 4 inversiones cada 60 segundos.

De los tres reveladores, este fue el que resultó con más grano, pero, en términos de contraste y escala tonal, los resultados fueron muy similares a los de los otros dos. No diría que no pienso usarlo otra vez, pero tendría que estar buscando por este look burdo, áspero. Tiene  sus usos, sin duda! En cuanto a lo plano de la película, este fue el segundo mejor. No completamente plano, pero suficientemente cómodo de manejar.

El segundo intento fue con Kodak D76 1+1, también a 19 grados, pero por 18:30 minutos. Mismo esquema de agitación.

En cuanto a imagen, creo que es la combinación que más me gustó de todos, en cuestión de escala tonal, contraste y grano muy fino. Me gustó mucho la profundidad de los negros y la cantidad de detalle de las luces altas. Los tonos medios aparecieron en su lugar, ni más, ni menos. El único punto débil en este combo fue que, de los tres reveladores, este fue el que más rizos provocó en el negativo, lo que, a su vez, resultó en un completo dolor de cabeza al digitalizar.

Dejé para el final mi revelador favorito. HC110 H(1:63), 19°C, 17:00 minutos, mismo esquema de agitación.

No puedo evitar dar una opinión sesgada con este revelador, pero no estamos hablando SÓLO de reveladores. A un nivel general, esta es la combinación que más me gustó de las tres. Básicamente las mismas cualidades de imagen brindadas por el D76, un grano un poco más visible, que me gustó muchísimo y tan plano como una losa de mármol, lo que resultó en un manejo y digitalización bastante cómodos.

Este es sin duda el que más me gustó de los tres, pero, como decía, tengo mis sesgos hacia el HC110. Siendo todos los demás factores iguales, creo que prefiero guardar mi D76 para el revelado de película en 135 y quedarme con HC110 para los más grandes. Cuando el grano sea un aspecto requerido (o imaginado, al menos), Rodinal será mi caballo de batalla.

En un balance muy general de pros y contras (siendo el único contra el rizo de la película), creo que es justo decir que mi relación con Acros se encuentra en una situación muy saludable. Veo un futuro lleno de historias felices y dulces memorias entre nosotros.

Más o menos de cabeza / Upside-down… ish…

photos by ©Efraín Bojórquez

Mamiya 645 1000s - Fuji Acros 100@400 - HC110(H)

Mamiya 645 1000s – Fuji Acros 100@400 – HC110(H)


Mamiya 645 1000s – Fuji Acros 100@400 – HC110(H)

¿Alguna vez has sentido como si parte de tu vida estuviera de cabeza?. Have you ever felt as if a part of your life was turned upside-down?.

La sombra más oscura / The darkest shadow

photos by ©Efraín Bojórquez

Mamiya 645 1000s - Fuji Acros 100@400 - HC110(H)

Mamiya 645 1000s – Fuji Acros 100@400 – HC110(H)


Mamiya 645 1000s – Fuji Acros 100@400 – HC110(H)

Frecuentemente juzgamos el mundo a nuestro alrededor basados en un criterio de extremos: frío o caliente; bueno o malo; blanco o negro.

En la fotografía, las sombras más oscuras resultan siempre de las luces más intensas. Es en esta diferencia que se oculta una infinidad de grises que nos regalan profundidad, textura y dimensión. De la misma manera, hay una infinidad de posibles valores y opiniones escondidos entre los extremos que forman nuestro juicio. Valores que, sin lugar a dudas, hacen más llevadera e interesante esta ocurrencia llamada vida.

We often judge the world around us on the basis of absolute opposites: cold or hot; good or bad; black or white.

In photography, the darkest shadows result from the brightest lights. It’s in this extreme range that lies an infinite scale of grays that, on its own, gives us depth, texture and dimension. In the same way, there is an infinite array or possible values and opinions hidden between the opposites that shape our decissions. Values and opinions that, without a doubt, lend an air of interest and bearability to this occurrence that we call life. .

De calles y geometría / Street and geometry

photos by ©Efraín Bojórquez


Varias cámaras y películas / Assorted film & cameras

Para mi, al menos, la fotografía de calle tiene un fuerte componente geométrico que nos ayuda a jugar o romper con las reglas de composición más comunes (tercios, diagonales, regla de oro, etc.).

Un juego de líneas en la perspectiva correcta nos ayuda a atraer atención a nuestro sujeto o a construir marcos imaginarios dentro del ya limitado marco de realidad que nos otorga nuestra cámara.

Si estamos acostumbrados a recorrer el mismo lugar una y otra vez, un cambio de perspectiva nos puede ayudar a notar formas que habían estado ocultas y que nos presentan nuevas oportunidades.

Por más que intento abstenerme de tanta línea y tanta forma en favor de más presencia humana en mis fotos, no puedo separar el uno de la otra. Después de todo, no es fácil alejarse del balance y la paz de lo paralelo, lo concéntrico y lo simétrico con rumbo a la complicación y el caos reinantes donde quiera que habita esta divertida raza llamada humana.

For me, at least, street photography has a strong geometrical component that lends itself very well for playing or messing with the common composition rules (thirds, diagonals, golden spiral, etc.)

A set of lines in the right perspective helps in gathering attention where we want it, in building frames within the frame that is our limited vision of the world through the camera.

If you’re used to walking the same place over and over, a change in perspective helps in noticing shapes that remained hidden from our sight, which, in turn, presents us with new opportunities.

No matter how hard I try to withdraw myself from so many lines and so many shapes in a quest for more human presence in my photos, I can’t separate one from the other. After all, I guess it’s just not that easy to stay away from the balance and peace that comes with parallelism, concentricity or simmetry in order to go to the complexity and chaos brought every where by this funny little thing we’ve come to know as human race.

Metamorfosis / Metamorphosis

photos by ©Efraín Bojórquez


Asahi Pentax Spotmatix; Ilford HP5+; Kodak D76 1+1

Re-visitando / Re-visiting

photos by ©Efraín Bojórquez


Varias cámaras y películas / Assorted film & cameras

Hace poco leí una entrada en un blog que comparaba la pesca de truchas con la toma de fotografías. La analogía puede parecer forzada, pero tiene algo de sentido: se visitan los mismos lugares con frecuencia, se siguen las mismas rutinas, se usan las mismas carnadas y se busca la misma presa. A veces muerden y a veces no.

Estoy de acuerdo con que la zona de confort es enemiga de la creatividad, pero, personalmente, tampoco me molesta mucho visitar una y otra vez el mismo lugar. Al contrario, es una práctica en la que encuentro la paz que da la familiaridad. Además, tengo la certeza de que tarde o temprano, con un cambio de luz, un peatón peculiar, una perspectiva distinta, otro lente o simplemente un día de la semana diferente, tarde o temprano, decía, encontraré una foto que no había visto antes.

Not too long ago I read a blog post that compared trout fly fishing with photography. It may seem a far fetched analogy, but it does bear some sense: you often visit the same places, you follow the same routines, use the same bait and look for the same prey. Sometimes they bite, some others they don’t.

I agree that the comfort zone if an enemy of creativity, but, personally, I don’t mind that much visiting the same place over and over. On the contrary, it’s a practice in which I find the peace that comes with familiarity. Furthermore, I’m certain that sooner or later, under a diferent light, a peculiar passerby, a distinct perspective, another lens or quite simply a different day of the week, sooner or later, I was saying, I’ll find a photo I hadn’t seen before.

Ausencias de una mañana de mercado / Absentees in a market morning

photos by ©Efraín Bojórquez


Mamiya 645 Pro 1000s; Fuji Acros 100@400; Kodak HC110 H(1+63)

Pocos lugares muestran tanto ajetreo, tanta convivencia y tanta vida como un mercado por la mañana. A menos, claro, que ese mercado esté en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Debo decir que me sorprendió la ausencia de gente para ser un sábado a las 8:00 de la mañana. Los vendedores apenas acomodaban las cosas en sus puestos, las taquerías se encontraban a medio llenar y los clientes… extrañé a los clientes… por ser un sábado a las 8 de la mañana. Few places are as hectic, as dynamic and as alive as a local market in the morning. Unless, of course, this market is located in Monterrey, Nuevo León, México. I must say I was rather surprised by how few people were there for a saturday’s 8:00 am. Vendors were just starting to mount their stands, taquerías were working only to half capacity and the customers… the customers were sorely missed… for a saturday’s 8 am.!